Mención especial en Poesía XIX Bienal José Antonio Ramos Sucre Cumaná 2013

domingo, 17 de noviembre de 2013

Presentación poemario Cadaqués, palacio de viento, editado por Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice

Cadaqués, palacio de viento aborda el tema del arte y del y la artista, y de esa búsqueda del y la artista por la creación, y de  todos por hacer de nuestra vida una obra de arte. El poemario nació de un viaje en solitario a finales de verano que hice desde Barcelona hasta Figueres y de ahí a Cadaqués y Port Lligat, a la casa-taller de Dalí. Tomé trenes, aprendí que en la frontera entre España y Francia se habla un catalán fracturado por el francés, que todo el mundo te saluda con un "bona tarda" y termina agradeciendote con un "merci", cambié a autobuses y terminé subiendo a pie un cerro para llegar a la bahía del artista. Por supuesto que llegando sumergí mis cansados pies en el agua de un mar dulce y calmo que parece un lago, mis ampollados pies que caminaron con espadrillas todo el trayecto.
Iba tras la huella de Dalí y me encontré con los campos sembrados de Cataluña adentro, el antiguo "Empordá" de los latinos, tierra de gran riqueza material y de inspiración del genial artista catalán, donde casi puedes ver el Angelus (la interpretación de Dalí "paranoica y crítica" del Ángelus de Millet).
Me encontré con su pueblo de nacimiento, Figueres, donde sopla un ventarrón que llaman "la tramontana" que descoloca cabellos, faldas, ideas y dicen que es el causante de la locura de muchos lugareños. Viajé por montañas de vértigo,  llegué al hermosísimo Cadaqués, con sus casitas blancas apiñadas como ovejitas bajando a beber el agua del mar. Vi a las mujeres tomando el sol y poniendose negrísimas y a los hombres, vestidos de blanco inmaculado, jugando a la petanque en medio de la plaza. Y ahí pregunté como llegar a Port Lligat y me dijeron que para allá no iban autobuses ni taxis ni trenes, que caminara hasta que "el camino se disolviera".
Y en verdad se disuelve el camino en las aguas del mar.
Entonces entré en el taller del gran genio, vi su "caballete móvil", sus "adornos surrealistas",  y me sorprendí, aunque no debí, al ver un retrato del pintor Velázquez al que rendía culto. Dalí admiraba a Velázquez, a mi Velázquez que me pintó, me dio forma y me convirtió en su Menina, Menina de palacio, Menida de Velázquez, Menida del arte, Menina de mi.
En cada parada del camino escribí las primeras imagenes que vi, y esos son los poemas que presento, apenas ocho. De regreso a Caracas, tres de esos poemas, que presenté en forma de tríptico, se ganaron el primer lugar en poesía del premio Alejo Moreno, San Joaquín, Estado Carabobo.El cuento completo del viaje y de la necesidad del y la artista de vivir en libertad están en el prólogo del librito. La portada es una foto mía.
Mis agradecimientos a mis editores Alberto Andrade y Lesbia Quintero por su interés en mi obra y por todo su apoyo a esta publicación.

La cita es el viernes 22 a las 6:00 pm
Librerías Alejandría, Paseo Las Mercedes


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