Mención especial en Poesía XIX Bienal José Antonio Ramos Sucre Cumaná 2013

jueves, 23 de enero de 2014

Lo que no se logró en Buenos Aires, se logró en Caracas

Dos días en Buenos Aires, pocos días para andar los caminos de aquella inmensa ciudad, impidieron el encuentro. Eso sí, nos comunicamos y supimos que muy pronto, en Caracas, nos veríamos. Y este martes 21 pasado, al fin, nos encontramos. El grato Gustavo Valle leyó ante el público un relato fabuloso acerca de su negativa a hacer un discurso formal en la entrega del premio del XIII Concurso Anual Transgenérico, de la Sociedad de amigos de la Cultura Urbana, que se ganó a finales del año pasado.
Gustavo es un escritor venezolano que vive en Buenos Aires.
Llevé mi cámara, todos posaron para mí. Pronto vendrán las fotos. La segunda parte de la sesión fotográfica, que es mi creación e intervención de las imágenes, aún está en proceso. La pequeña y acogedora Librería Lugar Común no se dió abasto para tanta gente, tantos escritores y tanta Escuela de Letras, UCV. Nuestros queridos profesores también acompañaron a Gustavo. Oliveros, cátedra de Literatura inglesa, Sánchez Lecuna, cátedra de Literatura francesa, Castillo Zapata, cátedra de Teoría de la Literatura, Rodrigo Blanco, Diajanida Hernández, Ricardo Ramírez y otros jovenes profes que fueron estudiantes, también, de la Escuela. Escritores, como Eduardo Liendo, el Gabo Payares, Barrera T., Fedosy Santaella, colegas poetas, Hernán Zamora, Jaquelinne Goldberg, Edgard Vidaurre, el amabilísimo Ezequiel B., de la embajada argentina en Caracas, a su vez, artista plástico, editores, historiadores, libreras, y me faltan por nombrar. Pero los tengo a todos grabados en mi cámara. 

jueves, 16 de enero de 2014

To the wonder, de Terrence Malick, cineasta poeta



En alguna parte leí una de las escasas declaraciones de Terrence Malick, director de cine estadounidense, autor de El árbol de la vida y de To the wonder, donde afirmaba que no quería un argumento tradicional  en sus películas, sino que buscaba plantear las cosas tal como las recordaría la memoria. De ahí su novedosa propuesta estética que combina imágenes y música y donde los personajes dicen poco, o nada.

Es cierto que la memoria recuerda así, en fragmentos: una niña corriendo junto al lago, la manada de búfalos detrás de los amantes, como imagen de la fuerza inmensa de la tierra, al igual que la del amor, el Metro de París, impersonal y frío, la soleada calma de una finca en Oklahoma.
Es una estética que es a la vez una poética.
 Así habla el alma. 
No conoce otro lenguaje.

En To the wonder destaca, sin embargo, el monólogo final de Javier Bardem, en su papel del sacerdote que ha perdido la vocación y no ama a su feligresía. Él se aferra a Dios y a su inmensa fe de que él le mostrará el camino hacia el amor universal si se mantiene junto a él. Y quizás sea ese plegaria final a Dios, la respuesta (¿Dónde me llevas? Enséñanos dónde buscarte, Cristo acompáñame, Cristo ante mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, sedientos, tenemos sed...)


Yo recomiendo no tratar de interpretar nada, sino dejar que este maestro nos guíe, dejar que fluya la hermosura de sus grandiosas imágenes ligadas a la naturaleza y disfrutar de la música que escogió, desde la magistral obertura de Andy Quin, Awakening (ver entrada anterior de este Blog), las composiciones de autores contemporáneos, como Max Richter,  o las de los conocidos Shostakóvich, Tchaikovsky, Wagner  y Berlioz, entre otros.

Terrence Malick está haciendo una ruptura importante en el cine actual. Nacido en Waco, Texas, Estados Unidos, el 30 de noviembre de 1943, (descendiente de asirios cristianos), vivió su infancia en Oklahoma. Es graduado en Harvard en Filosofía. Estudió también en Oxford, en cuyo Magdalene College estuvo preparando una tesis sobre Heidegger, que no llevó a defensa pública por discrepancias con su tutor. En los años sesenta fue profesor de filosofía en el MIT, justo antes de comenzar a escribir guiones y dedicarse al cine. De él se conoce muy poco, casi nunca da entrevistas y prefiere seguir siendo considerado un cineasta indie.

miércoles, 15 de enero de 2014

Andy Quin - Awakening (To the Wonder Trailer Music) (+lista de reproducc...

Letralia 292 | Noticias | Falleció en México el poeta argentino Juan Gelman

Ahí se va Juan, con sus palabras, y nos quedamos nosotros con las nuestras, tristeza, la primera de todas...
El 15 de enero siempre me ha entristecido, porque fue el día, hace muchos años, en que murió mamá. Hoy, en especial, me deja un sabor a desánimo, el siempre recordado amargor de la vida, que de vez en cuando me restriega mi falsa felicidad, mi ilusoria alegría, y me reintegra a mi realidad última. Tierra a tierra, desciendo, hago mi viaje vertical...


Letralia 292 | Noticias | Falleció en México el poeta argentino Juan Gelman

domingo, 12 de enero de 2014

Mi pequeño poemario, mi pequeño poemario, mi pequeño poemario

Domingo. Caminar por el parque. Entrenamiento necesario. Drenaje full del estrés caraqueño y preparación para la nueva semana. Todos caminamos por el sendero, dispuestos a conquistar los tres o cuatro km diarios que nos propusimos. De repente, Caracas se nubla y una leve llovizna me hace regresar a casa. Ni tan leve.  Empapada regreso, dispuesta a prepararme una buena taza de café  y descender en el sofá a ver una serie de televisión a la que hace rato le tengo el ojo puesto. Pero, en vez,  tomo mi niño más pequeño, Cadaqués, y leo de nuevo el viaje que hice en busca del arte y del artista. Pienso que es  tarea del y de la artista reflexionar sobre el  hecho creativo que se produce durante el viaje. Una conexión natural con el mundo trascendente. Pienso también que todo ser humano que pretenda y aspire a perfeccionar su viaje de la vida, debe sopesar su experiencia, de vez en cuando, tal como hace el y la artista, detenerse y averiguar qué está pasando. 
 En el fondo, todos aspiramos, creo, a hacer de nuestra vida una obra de arte, a hacer de nuestro viaje particular un orden simbólico, es decir, algo que otorgue sentido. Es aspiración humana componer una gran obra, una sinfonía sin igual que inspire a otros, a otras, y por la que seamos recordados.
Mi pequeño poemario está sólo en Librerías Alejandría; Caracas

jueves, 9 de enero de 2014

Esta película es una excelente recreación de Un tranvía llamado deseo, de Tenesse Williams. Una relectura muy actual del siempre polémico Woody Allen, acerca de la incapacidad del ser humano de aceptar su realidad inmediata y entrar en mundos ilusorios, al punto de terminar viviendo en la psicosis, en el desvarío y la desconexión, en vez de tener el valor de asumir lo que le ha tocado vivir (y quizás volver a la sana necesidad, planteada por los antiguos griegos, de encontrar su ethos y aceptarlo, es decir, su "carácter", al igual que su destino, su pathos). O como diría Octavio Paz, la necesidad de respondernos a nosotros mismos la primera pregunta ontológica que nos planteamos desde siempre: "quién soy yo".
Hermosa la Blanchet en su papel de mujer de la alta clase social nuyorkina que ve su mundo desmoronarse por los malos negocios de su marido. Impecable su interpretación de la locata Blanche Du Bois y su profundo drama.

viernes, 3 de enero de 2014

Acerca de la ilusión

De: El paso del retorno
de Vicente Huidobro

Oh mis amigos aquí estoy
Vosotros sabéis acaso lo que yo era
Pero nadie sabe lo que soy
El viento me hizo viento
La sombra me hizo sombra
El horizonte me hizo horizonte preparado a todo

La tarde me hizo tarde
Y el alba me hizo alba para cantar de nuevo


No, nadie sabe nunca quiénes somos. Sólo existimos en la ilusión. 
La tarde me hizo tarde, y la sombra sombra, y el viento me hizo viento, y la palabra del otro me hizo su idea.
Volé de mí y de mis máscaras.
Y regreso con olor a olvido entre el cabello.
En la distancia entre mi boca que saborea un dulce en una pastelería del Barri Gòtic, de Barcelona, y la cúpula más alta de la Catedral, hay un universo entero de visiones sobre mi que cada pasante se hace, que cada ser que conozco me impone.
Y en ese espacio de mil gigas de información, puedo ser cualquier cosa. Acepto la ilusión de los otros porque sé que estoy hecha de ella. Soy la ilusión encarnada. Soy espejo, invento de los demás. Sin sus miradas, no existo.
La ilusión es la realidad más próxima que tengo, la única que me pertenece por entero, junto con la poesía. Soy como ella, etérea, cambiante, andante, disolvente, invisible. Puedo ser una y mil imagenes, una y mil mujeres, un gran poema o un poema menor que se olvide pronto, o que dejamos olvidado en el primer basurero del camino. 
Pero yo, que vengo de ninguna parte, que voy hacia ninguna otra, no aspiro a nada más. Me conformo con esta sensasión de saberme ajena, lejana, lejanísima, inalcanzable, (¿narcisismo puro?), me conformo con tropezarme una tarde a inicios de año con un poema de Vicente Huidobro, porque alguien con sus palabras me lo ha traido a la memoria, y quedarme con estos versos, estos simples versos, perdida entre ellos, disolviendo mi ajenidad, sobreviviendo la nada, la nada.