Mención especial en Poesía XIX Bienal José Antonio Ramos Sucre Cumaná 2013

sábado, 26 de septiembre de 2015

Palabras de presentación del libro La mirada femenina. Voces del destierro.

Presentación del libro La mirada femenina desde la diversidad cultural. Voces del destierro, Tomo III de la investigación “La mirada femenina desde la diversidad
cultural”
Compilado por Laura Febres
Presentación de Ana María Velázquez
Librería Alejandría 2, Paseo Las Mercedes, Caracas, 26 de sep 2015
Quizás fue sólo el llamado a la aventura lo que nos reunió una tarde del año 2007 en la pequeña sala de profesor@s del Departamento de Humanidades de la Unimet. Me había convocado la doctora Laura Febres para formar un grupo de investigación “La mirada femenina desde la diversidad cultural”,  un tema novedoso, marginal, extraño y excéntrico, en ese momento, como era la novela escrita en las últimas décadas del siglo XX por mujeres Latinoamericanas en el exilio. 
Cuando llegué, conocí un grupo de profesoras que ya venía trabajando desde el 2006. Pronto me embarqué con ellas en amistades significativas y en el trabajo que había que llevar a cabo para introducir el proyecto ante las debidas instancias universitarias. Pensé que aquél trabajo me consumiría un tiempo precioso del que no disponía y que sería largo y tedioso, pero más pudo la curiosidad y mi pasión por el estudio que la expectativa negativa.
Lejos estaba yo de pensar que pronto caería bajo el hechizo de esta investigación académica distinta. Aquí no había presiones. La propuesta era libre y multidisciplinar. Las que estudiamos Literatura podíamos enfocar la investigación desde el hecho literario en sí, las que venían de la Historia podían indagar en ella y así cada una podía investigar desde su propia área del conocimiento, muchas veces, superponiendo unas con otras y comparándolas. El proceso implicaba entonces aprender unas de otras. Pero sobre todo la propuesta estaba llena de misterios por descubrir en lo que aquellas mujeres escritoras, ajenas al canon literario clásico, tenían que decir. A mí me atrapó ese misterio. Encontré que investigar es encontrar la vida secreta de las palabras.
Al tiempo se nos unieron prof@s de otras universidades, de otros centros de estudio, nos dieron sus ensayos y publicamos un primer tomo en 2008. Y así proseguimos innovando, convocando más voluntades y ampliando la investigación de novela a cuentos y poemarios hasta producir un segundo tomo en 2010.
Hoy presentamos este tercer tomo: Voces del Destierro.  Aún más investigadoras se han sumado al proyecto. Para este libro se analizaron 16 textos para un total de 50 textos estudiados en tres tomos. Además ya tenemos un Blog que sirve para consulta de otr@s investigador@s, blog creado gracias al aporte de una de mis mejores estudiantes Frida Galindo.
Entre las investigadas en este tomo tenemos escritoras con gran proyección internacional, como son la argentina Griselda Gambaro, Perla Suez y la uruguaya Cristina Peri Rossi junto con escritoras venezolanas que nos abrimos paso en nuestro país y con nóveles escritoras que por primera vez muestran su obra.
Vaya mi agradecimiento, en nombre de todas, al arquitecto Guillermo Ayala, colaborador permanente de este proyecto, por  tan cuidado trabajo en la diagramación y portada del libro. Igualmente vaya al profesor Lyecer Katán, director del Dpto de Investigaciones, pilar de apoyo fundamental de esta investigación,  y al profesor Alfredo Rodríguez del Dpto de Publicaciones, ambos de la Unimet.
La escritura femenina es un espacio de libertad. Las mujeres escribimos desde la propia experiencia y desde un saber femenino ancestral y en clave distinta a la del varón.  Es mentira que el patriarcado haya oprimido ese deseo de libertad y que la escritura femenina sea hoy, en vez de un hecho creativo, un acto de empoderamiento propio de la modernidad. No. La mujer nunca ha dejado de tener sus propios espacios de expresión y de búsqueda y no es ni ha sido el varón desde el poder tradicional el que se los ha concedido. Lo demostraron  Hipatia de Alejandría,  Cristinne de Pizán,  Sor Juana Inés de la Cruz, Hildegarda Von Bingen,  Hadewijch de Amberes, Virginia Woolf , María Zambrano, y muchas otras que aunque sintieron la mano dura del patriarcado no dejaron de escribir, excepto Sor Juana que fue obligada a abjurar de su escritura ante un tribunal eclesiástico e Hipatia, que fue despellejada viva por órdenes de otro de estos nefastos tribunales.
Todas ellas comprendieron que la escritora tiene la tarea de expresar sus verdades con sus propias palabras. No debe esperar mucho más de ese íntimo acto de creación sino el de ser ella misma y encontrar en su arte verdad y sabiduría. Si su libro se publica o no, si es leído o no, ya no le incumbe. Los libros siguen su propio camino y llegan a quien tienen que llegar. Al hablar desde su experiencia personal, la autora organiza su propio mundo interior y encuentra sentido a algún aspecto de la existencia. A la vez, las propuestas de las mujeres, al no pertenecer al orden patriarcalista, representado por lo institucional, son subversivas. La mujer artista subvierte lo institucional y posa su mirada en un lugar otro de enunciación y, por tanto, hace rupturas y aportes  importantes. Por eso hoy celebro el aporte de todas las investigadoras que hemos creído en la innovación de traer todas estas mujeres escritoras a la academia y darles su espacio dentro de los estudios literarios con una crítica distinta, una crítica que parte de nuestra “mirada femenina” sobre la creación femenina.
Debo decir que hoy mi alegría es doble ya que aparezco en este libro como  investigadora y a la vez como analizanda. Simplemente diré que estoy muy contenta de que mi pequeño poemario Cadaqués, palacio de viento haya sido analizado gracias al interés de la poeta Astrid Lander.
Este poemario fue escrito en Cataluña, la tierra de Salvador Dalí. Lander se detuvo en el lenguaje donde aparece a ratos el bilingüismo en la palabra como origen de “la razón poética” y al respecto afirmó: “Se trata de analizar lo que se traslada del idioma al estado independiente de las lenguas, a lo indecible…(…)…a la pluralidad de contar en un idioma lo que le sucede en el otro”. Mi agradecimiento a la poeta por este precioso  trabajo.
Por su parte, Isabel González encontró en su investigación sobre Marala , de Isabel Fonseca, un viaje a la frontera colombo venezolana en la Goajira, que: “La exploración del mundo consiste en una acción individual parecida a la vida misma”.
Las profesoras María Elena Del Valle, Unimet y Nancy Elena Mejías de Del Valle plantearon su investigación del modelo narrativo desde la estructura teórica planteada por Gérard Gennette y la aplicaron a la novela Perlas falsas, de Mónica Montañéz encontrando muchos aspectos importantes.
Blanca Arbeláez encontró una ficción dentro de otra y propuso la metaficción como base de su trabajo sobre la novela de la mexicana Mariés Ayala, El secreto de la casa del Cairo, la historia de un viaje de una mujer Latinoamericana a Egipto.
Por su parte, las profesoras unimetanas, Tatiana Enache y Rosa Dorribo, abordaron el tema de la memoria en el libro de cuentos de la escritora rumano venezolana Klara Ostfeld Bajo la sombra. Una memoria que se desdobla en dos aspectos fundamentales de la existencia: el bien y el mal. A la vez, una memoria que aludía a la propia historia personal de la escritora en la Segunda Guerra Mundial y a la de la profesora Enache quien es también nacida en Rumanía, quizás también a la de la profesora Dorribo, hija de inmigrantes europeos.
La profesora Beatriz Rodríguez se centró en los rasgos de narcisismo social encontrados en la novela de Mariana Libertad Deambulando hacia la lumbre y en la búsqueda de identidad del migrante como equivalente a lo que ella denominó una “romería”, es decir, una búsqueda constante.
La profesora Helene Zaragoza encontró la necesidad de volar en libertad que distingue al hecho migratorio voluntario en su bello ensayo “Las palomas emprenden el vuelo”, sobre la novela del mismo nombre, escrita en alemán, de Melinda Nadj Abonji, una escritora serbia húngara que migró a Suiza.
Por su parte Laura Febres se centra en el diálogo epistolar y en la casa, como motivos relacionales principales, entre Madame de Savoye y Le Corbusier, el arquitecto de su mansión francesa, mientras la guerra destruía todo a su paso, en la novela de la escritora judío venezolana Jaquelinne Goldberg, Las horas claras
Adaías Charmell encuentra que en la construcción estética femenina se busca un sentido al dolor existencial en las novelas: Una mujer en la guerra de España, de la española Carlota O´Neill, El Arresto, de la argentina Perla Suez, y Zagreb, una historia una familia de la escritora yugoeslava criada en Croacia y migrante a Mérida, Ana Sheuren de Gil.
El mar que nos trajo, de la escritora bonarense, Griselda Gambaro, le permite a la profesora María Dolores Peña invertir el punto de vista y encontrar la resistencia a la nostalgia durante el exilio, afirmando “que los apremios de la vida diaria no dan espacio para el recuerdo”.
Tarcila Briceño encontró en Cuando nos mudamos a Caracas que existe “un espacio matriz” que otorgará siempre a la viajera una “identidad primigenia”.
Natividad Barroso encuentra en Inna al aire, un texto escrito por ella misma, que: “Cuando las circunstancias obligan a abandonar el lugar donde hemos nacido…(…)…se puede decir que sufrimos un verdadero cataclismo”.
La profesora Haydeé Vilchez explica en su ensayo “Destino el sur” cómo fue el hecho migratorio de las mujeres japonesas a Perú y los roles que cumplieron dentro de sus familias.
Por otra parte, Ana María Velázquez, encontró que el exilio político se convierte en un “mal viaje”, un viaje donde no se va a buscar una mejora en la calidad de vida sino a aferrarse a la supervivencia y a afrontar el extravío en La nave de los locos, de la escritora uruguaya-española, Cristina Peri Rossi
Ahora llegó ahora el momento de dar gracias en nombre de todas las investigadoras a la profesora Laura Febres. Gracias por su tesón, por su preocupación por cada una de nosotras, por habernos incluido en este maravilloso grupo, por compartir un tema que partió de ella y de su búsqueda intelectual particular y que nos llevó a muchas a trasegar los intrincados, pero fructíferos caminos de la investigación literaria. Muchas gracias, querida profesora.